Las lesiones por esfuerzo repetitivo muchas veces se subestiman y a veces se olvidan dentro de los beneficios de compensación al trabajador.
Cuando la gente piensa en reclamos de compensación al trabajador o en lesiones de trabajo en general, normalmente piensa en un solo accidente o incidente. Tal vez sea porque muchos de esos incidentes causan lesiones muy graves. Pero las tareas diarias de su trabajo, que a simple vista parecen inofensivas, pueden estar causando un daño a largo plazo en su cuerpo por los movimientos repetitivos.
Qué es el esfuerzo repetitivo
Es fundamental entender qué es una lesión por esfuerzo repetitivo y qué papel tienen los beneficios de compensación al trabajador para resolver estos problemas. De lo contrario, podría quedarse con molestias a largo plazo y tener que pagar de su bolsillo el tratamiento.
¿Qué es una lesión por esfuerzo repetitivo?
Una lesión por esfuerzo repetitivo (también llamada trastorno musculoesquelético relacionado con el trabajo, trauma acumulativo o lesión por uso excesivo) no ocurre de repente. Se desarrolla por la tensión que su cuerpo aguanta día con día por su trabajo y las tareas que tiene que hacer. Por ejemplo, un cajero que pasa y escanea productos todo el día podría, con el tiempo, desarrollar tendinitis o una lesión del manguito rotador.
De la misma forma, un oficinista podría sufrir esfuerzo repetitivo por escribir en la computadora y mirar la pantalla, lo que puede causar síndrome del túnel carpiano o cansancio de la vista. En casi cualquier puesto hay algún nivel de movimientos repetitivos, lo que significa que casi todos pueden sufrir estas lesiones, desde los obreros hasta los ejecutivos.
Aunque estas actividades parezcan inofensivas, como las hace tan seguido, pueden afectar mucho su cuerpo si no pone atención a sus dolores y molestias de cada día. Cómo detectar una lesión por esfuerzo repetitivo Lo difícil de estas lesiones es descubrirlas e identificarlas.
Un reclamo típico de compensación al trabajador surge de un accidente fuerte, y se sabe de inmediato que hubo una lesión. Con las lesiones por esfuerzo repetitivo, en cambio, es mucho más difícil darse cuenta. Ocurren con el tiempo, y los primeros síntomas se sienten muy leves.
Es posible que fuera del trabajo no tenga ningún síntoma. Por eso es fácil ignorar una lesión por esfuerzo repetitivo hasta que se convierte en un problema mucho mayor. Sin el tratamiento adecuado, esa pequeña molestia puede volverse un dolor más fuerte y dificultarle hacer su trabajo. A veces los efectos más graves no aparecen hasta años después.
¿Cuáles son algunos síntomas de las lesiones por esfuerzo repetitivo?
- Dolor: desde molestias moderadas y constantes hasta dolores fuertes y punzantes que aparecen con ciertos movimientos
- Hormigueo: desde una ligera sensación después del trabajo hasta entumecimiento o pérdida de sensibilidad
- Pérdida de fuerza o de movimiento: estas lesiones pueden debilitar los músculos y las articulaciones, lo que dificulta moverse con naturalidad o usar toda su fuerza
- Cansancio: el músculo, la articulación o la parte del cuerpo afectada se cansa más rápido que antes, lo que dificulta aguantar turnos más largos
- Recuperación más difícil: a medida que la lesión avanza y empeora, cuesta más recuperarse y la molestia se vuelve más constante
¿Qué hacer si sospecha que tiene una lesión por esfuerzo repetitivo?
Primero, es fundamental tomar en serio cualquiera de los síntomas o señales de alerta mencionados. Incluso una pequeña molestia que se quita rápido puede regresar y ser el principio de una lesión más grave. Si decide “aguantarse”, como hacen muchos trabajadores, no solo va a empeorar el daño y causar problemas de salud más grandes, sino que también podría afectar su derecho a recibir los beneficios de compensación al trabajador. Ponga especial atención a cómo se relacionan sus dolores y molestias con su trabajo y sus tareas. Por ejemplo, si le duele la muñeca, pregúntese cuándo es peor el dolor, qué está haciendo en ese momento y qué tanta molestia siente mientras trabaja. Estas preguntas pueden ayudarle a identificar la actividad que causa la lesión y a entender si está relacionada con el trabajo. En Pensilvania, debe avisar a su empleador dentro de los 21 días después de saber que la lesión está relacionada con su trabajo para no perder beneficios; si no avisa dentro de 120 días, puede perder el derecho a reclamar.
La consulta médica y la evaluación de su lesión por esfuerzo repetitivo
Una vez que evaluó su lesión y tiene una mejor idea de la causa, es momento de ver a un médico. Si su empleador tiene publicada una lista de médicos autorizados, en Pensilvania por lo general debe atenderse con uno de ellos durante los primeros 90 días para que la compensación al trabajador cubra el tratamiento.
Explíquele al médico qué estaba haciendo cuando sintió los síntomas, cuánto tiempo lleva con la molestia y responda cualquier otra pregunta que tenga. Si se tomó el tiempo de evaluar las causas y la gravedad de su lesión, le será mucho más fácil responder y obtener la solución médica que necesita.
Muchas veces el médico recomendará cambios en su horario o en su espacio de trabajo. Por ejemplo, si tiene dolor de espalda por esfuerzo repetitivo debido a su escritorio y su silla, el médico puede recomendar que la empresa le dé una silla más ergonómica o incluso un escritorio para trabajar de pie. También puede recomendar ajustes en su horario.
Si la lesión está más avanzada, el médico puede recomendar que no trabaje por un tiempo. Si el daño es menor, puede recomendar desde descansos más largos hasta turnos más cortos o menos tiempo haciendo la actividad que causa la lesión. Para cualquier tiempo perdido, es fundamental que su salario esté protegido. ¡No debería perder ingresos porque su lesión le impide trabajar!
Cómo presentar un reclamo por una lesión por esfuerzo repetitivo
Cada estado tiene sus propias leyes sobre las lesiones por esfuerzo repetitivo y el proceso para recibir los beneficios de compensación al trabajador. Por suerte, en Pensilvania la ley de compensación al trabajador por lo general cubre las lesiones causadas por movimientos repetitivos, mientras que otros estados solo cubren ciertos tipos. Sin embargo, el tiempo es un factor clave en cualquier reclamo: además del aviso al empleador, por lo general hay un plazo de tres años para presentar una petición de reclamo. Por eso es importante contar con un abogado con experiencia en lesiones por esfuerzo repetitivo, que le ayude a manejar todo de forma correcta y a tiempo. Si su reclamo es negado por la aseguradora de compensación al trabajador de su empleador, es fundamental contactar a un abogado de compensación al trabajador con experiencia. Esta persona le ayudará a demostrar que sus actividades de trabajo causaron la lesión y que tiene derecho a los beneficios. Sin la ayuda legal adecuada, podría tener que pagar los gastos médicos o perder salarios por el tiempo que necesite para recuperarse.
Cómo elegir la ayuda legal adecuada para una lesión por esfuerzo repetitivo
Busque un bufete con experiencia directa en casos de compensación al trabajador en su zona. Muchos abogados tienen décadas de experiencia dedicada a este tipo de casos.
Con esa larga trayectoria ayudando a las personas a recibir los beneficios que les corresponden, estos bufetes han visto prácticamente de todo en los casos de compensación al trabajador. Por eso conocen las características particulares de su caso y saben cómo manejarlo para buscar el mejor resultado.
De nuevo, el tiempo es muy importante en los casos de compensación al trabajador por lesiones por esfuerzo repetitivo. En cuanto descubra la lesión, debe empezar su reclamo. No lo deje para después y empiece lo antes posible con la ayuda legal adecuada, sobre todo si le preocupa que le nieguen el reclamo. Llámenos al (215) 391-1600. Ganamos O Es Gratis.



