Elegir un asilo de ancianos es un acto de confianza. Si le preocupa que esa confianza se haya roto, por lesiones sin explicación, cambios repentinos en el ánimo o la salud de su ser querido, o la sensación de que algo no está bien, su preocupación importa. Philly Injury Lawyer ayuda a familias en todo Filadelfia a encontrar respuestas y a hacer responsables a los asilos cuando los residentes sufren daño. Su consulta es gratis y no paga nada a menos que ganemos.
Envejecer es parte de la vida, y para muchos estadounidenses la necesidad de atención médica especializada aumenta con la edad. Muchas personas deciden vivir en una institución de enfermería especializada cuando llegan a la edad en que necesitan más cuidados. Para muchos residentes mayores, sus necesidades médicas los obligan a vivir en una institución de enfermería especializada. Con frecuencia, a las personas mayores las trasladan a estas instituciones después de enfermedades o lesiones que hacen inseguro que vivan solas.
Elegir un asilo de ancianos puede ser un proceso abrumador. Con más de 700 instituciones registradas en el estado de Pensilvania compitiendo por clientes, encontrar la que sea “la mejor” para usted o su ser querido es difícil. Hay mucha información sobre los asilos de ancianos y los programas que ofrecen. Muchas instituciones presumen ser “las mejores” en un área u otra, y la mayoría tiene folletos bien diseñados con fotos brillantes que muestran su institución de la forma más idílica. Los asilos de ancianos deben dar un alto nivel de cuidado, y la mayoría lo hace. A veces las cosas no salen bien, ya sea por negligencia accidental o por abuso intencional, y usted o su ser querido necesitan entender sus derechos y saber qué buscar si sospechan un problema.
Esta página busca ayudarle a encontrar información importante sobre los asilos de ancianos antes de ingresar usted o a un familiar querido en Pensilvania, y da información sobre cómo conseguir ayuda cuando ocurre negligencia, abuso o descuido. Encontrará información sobre qué buscar al visitar una institución por primera vez, los tipos de preguntas que es importante hacerle al personal y enlaces a los sitios web del gobierno encargados de regular y dar licencias a las instituciones de enfermería especializada en Pensilvania. También encontrará información sobre los tipos de incidentes comunes en los asilos de ancianos y cómo asegurarse de que se protejan sus derechos.
Sección 1: Instituciones de cuidado
Hay muchos tipos de asilos de ancianos, con distintas comodidades y servicios, y puede ser difícil diferenciarlos. Cuando busca una institución para usted o un ser querido, no quiere perder tiempo viendo lugares que no ofrecen los servicios y la atención que necesita. No todas las instituciones aceptan Medicare y Medicaid como forma de pago, y menos de la mitad no tienen fines de lucro. Todas las instituciones de cuidado se rigen por leyes estatales y federales que fijan los estándares mínimos de atención.
La National Caregivers Library divide los principales tipos de instituciones de cuidado en cinco grupos, desde residencias para adultos mayores que se valen por sí mismos hasta instituciones de cuidado especializado operadas por un hospital o incluso dentro de uno. Seleccione el tipo de institución que le interesa para ver dónde hay instituciones de ese tipo en Pensilvania.
Residencias de vida independiente en Pensilvania
Estas instituciones son las que dan menos cuidados. Sus residentes no necesitan ayuda para comer y vestirse, para sus necesidades corporales ni para tomar sus medicamentos. Las instituciones varían mucho entre sí. Algunas son casas unifamiliares, departamentos, condominios o casas adosadas. Otras son edificios altos. Algunas también son parques de casas móviles. Los servicios pueden ser mínimos y sencillos, pensados para reducir o eliminar el mantenimiento diario de la propiedad y dar un lugar seguro para vivir. Otras ofrecen mucho más, incluidas actividades diarias, clases de ejercicio para personas mayores, viajes y paseos y una variedad enorme de posibilidades. Por lo general, estas instituciones ofrecen el nivel más bajo de atención médica. Algunas tienen enfermeros o médicos en su personal, pero es importante recordar que estas residencias son para personas mayores que necesitan muy poco o ningún cuidado.
Residencias de vida asistida en Pensilvania
Las residencias de vida asistida ofrecen más cuidados que las de vida independiente. Por lo general son para residentes que no necesitan mucho cuidado, pero que no son del todo independientes. Las instituciones típicas de este tipo ofrecen espacios privados para dormir, como pequeños departamentos, equipados con alarmas de emergencia por si un residente necesita atención médica inmediata. Las residencias de vida asistida por lo general ofrecen actividades recreativas, servicio de limpieza y muchos otros beneficios para reducir la carga de los residentes mayores. Pueden tener personal con formación médica y atención las 24 horas.
Residencias de cuidado en Pensilvania
Estas instituciones se diferencian de las de vida asistida en algunas cosas importantes. Muchas veces se les llama casas de cuidado y hospedaje (board and care homes), y son para residentes que necesitan más ayuda y un nivel moderado de cuidado. Las residencias de cuidado tienen licencia del estado y deben tener un mínimo de personal en el lugar las 24 horas. Muchas tienen espacios compartidos, a menudo con pequeños departamentos o estudios sin cocina. Algunas son tipo dormitorio. Por lo general están diseñadas para residentes con problemas de movilidad y son totalmente accesibles en silla de ruedas.
Comunidades de cuidado continuo en Pensilvania
Estas instituciones combinan el cuidado especializado y la vida independiente, y muchas veces son las más difíciles para entrar y las más caras. Por lo general aseguran que haya enfermeros especializados y médicos en el lugar para dar atención de emergencia y de rutina según se necesite. Son la mejor opción para personas y parejas que buscan una buena calidad de vida con muchas actividades, que necesitan atención médica de forma semirregular o frecuente y que buscan una solución de vivienda a largo plazo.
Asilos de enfermería especializada en Pensilvania
Los asilos de ancianos son para residentes que están gravemente enfermos y necesitan cuidados regulares. Muchas veces sus residentes no pueden cuidarse solos y necesitan ayuda con tareas básicas diarias como lavarse y bañarse, ir al baño y tomar sus medicamentos. Muchas instituciones piden la recomendación de un médico para el ingreso. El nivel de cuidado puede ir de un nivel intermedio hasta atención las 24 horas para pacientes en cama. Los residentes de un asilo de ancianos están bajo la supervisión constante del personal médico. Estas instituciones pueden ser a largo plazo, pero muchas son un paso de rehabilitación para personas mayores que tuvieron un retroceso médico y necesitan cuidados regulares antes de recuperarse lo suficiente para volver a vivir solas o pasar a otro tipo de institución. Los asilos de ancianos son el tipo de vivienda para personas mayores más regulado. Las leyes estatales y federales los regulan con cuidado para asegurar niveles mínimos de personal, una atención de alta calidad e instalaciones seguras y saludables.
La mayoría de las veces, cuando una institución de cuidado aparece en las noticias por una violación, es una institución de enfermería especializada. Esto se debe en parte a los cuidados al final de la vida que son típicos de los asilos de ancianos y a la amplia regulación que busca que estas instituciones den una atención de alta calidad. Gran parte de la información de esta página se refiere principalmente a los asilos de ancianos, pero también debe tomarse en cuenta al revisar otros tipos de vivienda para personas mayores.
Muchas instituciones ofrecen una mezcla de dos o más de los tipos de vivienda con cuidado mencionados. Es importante saber lo más posible sobre las necesidades actuales de la persona que va a ingresar, para asegurarse de que la institución que revisa cumpla con el nivel de cuidado que el residente va a necesitar.
Derechos de los residentes
Muchas leyes federales, estatales y locales exigen que las instituciones de cuidado traten a los residentes con respeto y eviten causarles daño. A esto muchas veces se le llama “tener un deber de cuidado”, y aplica tanto a los residentes como a sus familiares. La siguiente lista le informa sus derechos como residente de una institución de cuidado.
- Los residentes deben ser informados de sus condiciones médicas personales.
- Los residentes deben ser informados de cualquier cargo o servicio que reciban.
- Los residentes deben recibir por escrito las políticas, los derechos de los residentes y los procedimientos de la institución donde están.
- Los residentes deben estar libres de sujeciones, a menos que estén indicadas por un médico.
- Los residentes pueden manejar sus propias finanzas.
- Los residentes pueden elegir a su propio médico y su propia farmacia.
- Los expedientes de los residentes, personales y médicos, se mantienen confidenciales.
- Los residentes participan en su plan de cuidado y pueden rechazar un tratamiento.
- Se mantienen la privacidad, el respeto y la dignidad de los residentes.
- Los residentes pueden usar su propia ropa y sus pertenencias.
- Los residentes pueden expresar sus preocupaciones sin miedo a represalias de la institución.
- Los residentes reciben visitas de sus familiares de inmediato y de otras personas de forma razonable.
- Los residentes no pueden ser dados de alta ni trasladados, excepto en estos casos: razones médicas, cierre permanente de la institución, el bienestar del residente o de otros residentes, o falta de pago.
Si usted o un ser querido vive en una institución de cuidado y cree que no se respetan sus derechos, debe contactar hoy a un abogado para hablar de sus opciones. Hay razones muy limitadas por las que una institución de cuidado podría violar los derechos de un residente, y si esto le pasó a usted, contactar a un abogado podría ayudar a evitar la negligencia y el abuso.
Sección 2: Qué buscar, qué preguntar y qué evitar
Elegir una institución de cuidado especializado puede ser un proceso difícil. Con muchas opciones que ofrecen distintos beneficios y una gran variedad de costos, puede ser difícil saber por dónde empezar.
Conocer algunas preguntas que hacer y algunos problemas a los que poner atención antes de visitar una institución puede simplificar la decisión y hacer que sea una decisión inteligente para usted o su familia.
Es muy importante entender qué nivel de cuidado busca antes de buscar una institución de enfermería especializada. Una persona que puede vivir sola no querría buscar vivienda en una institución de enfermería especializada, y una persona mayor con discapacidad no querría mudarse a una institución que espera que los residentes se cuiden solos.
¿La persona que busca vivienda tiene dificultad para moverse, pararse o caminar? ¿Puede tomar bien sus medicamentos? ¿Puede lavar su ropa y cocinar con seguridad? ¿Puede bañarse sola y mantener su higiene personal? ¿Tiende a caerse o a tener otros accidentes que podrían ponerla en peligro extremo sin ayuda? Entender el nivel de cuidado que se necesita puede ayudar a descartar los tipos de vivienda que no son adecuados.
Pagar la atención de enfermería especializada, sobre todo a largo plazo, puede ser caro. Tener un presupuesto es el primer paso, pero los costos de los asilos de ancianos varían. Algunos aceptan Medicare y Medicaid, otros no. Algunos son organizaciones sin fines de lucro, muchas veces dirigidas por iglesias, mientras que otros son negocios con fines de lucro. Medicare da consejos en su sitio web sobre cómo pagar el cuidado de enfermería especializada a largo plazo.
Es importante recordar que el cuidado debe ser igual sin importar si el residente paga con Medicare, Medicaid o de su bolsillo. Discriminar a un residente según cómo se le paga a la institución viola las leyes federales y estatales.
Al buscar un asilo de ancianos, mucha gente busca lugares cerca de donde vive. Puede ser porque los residentes quieren estar cerca de su familia y sus amigos, porque conocen la zona y por muchas otras razones. Haga clic AQUÍ para ver un mapa de los asilos de ancianos del estado de Pensilvania que se puede ordenar según las reseñas de los usuarios y acercar a zonas específicas para ver la vivienda disponible.
La decisión de ingresar a una institución de enfermería especializada no debe tomarse solo por el costo o la ubicación. La calidad del cuidado debe ser el factor más importante al elegir una institución para usted o su ser querido. No todas son iguales.
Pensilvania reporta 696 asilos de ancianos registrados en el estado. ProPublica.org (en inglés), con datos que se presentan a los programas de Medicare y Medicaid de Pensilvania, hizo una lista de asilos con información sobre las violaciones reportadas al estado en cada lugar, incluido el monto de las multas. Esta información puede ser útil para identificar instituciones con problemas crónicos, pero hay que entender que en la mayoría de los casos las instituciones especializadas corrigen el problema en vez de dejar que les apliquen multas. Así que, aunque una institución haya recibido una multa por una o más violaciones, no se debe considerar una institución “mala” solo por esa información.
Haga una lista de preguntas para cuando hable con un representante de una institución de cuidado especializado, ya sea porque está pensando en mudarse ahí, porque le preocupa su salud y su bienestar como residente o porque le preocupa un ser querido que vive en una institución de cuidado.
Uno de los factores más importantes para evaluar la calidad de una institución es la cantidad de personal que tiene. Varios estudios e investigaciones han mostrado una relación directa entre la falta de personal y el aumento del abuso, la negligencia, las caídas, las enfermedades e infecciones evitables, una vida más corta y una mala calidad de vida. Varias agencias estatales y federales verifican que las instituciones de cuidado mantengan sus niveles de personal, y se multa a los asilos que no cumplen con lo que exige la ley.
Algunas preguntas que puede hacer:
- ¿Cuántos empleados hay por residente en cada turno?
- ¿Cuánto tiempo pasa el personal con los residentes cada día?
- ¿Con qué frecuencia contratan personal nuevo?
Estas preguntas le darán una idea de cómo maneja la institución el cuidado de los residentes. Las instituciones con menos personal y más residentes probablemente dan menos cuidado. Los asilos con mucha rotación de personal muchas veces tienen problemas para que los residentes se sientan cómodos. Estas preguntas pueden llevar a hablar de la calidad general de la administración de un asilo.
Gran parte de la información sobre el personal que deben compartirle los administradores se puede verificar con el Departamento de Salud de Pensilvania (en inglés). Los asilos de ancianos se inspeccionan cada año, y los resultados de la inspección están disponibles en línea. Además, cuando se encuentra que una institución está en violación, se le impone una sanción, que también está disponible en línea (en inglés) en el sitio web del Departamento de Salud de Pensilvania.
El nivel de personal es uno de los factores más importantes que hay que tomar en cuenta al revisar un asilo de ancianos. La mayoría de las lesiones y enfermedades que afectan a los residentes se pueden evitar si hay suficiente personal bien capacitado en el lugar. Las instituciones con falta de personal tienen tasas más altas de abuso y negligencia, muchas veces sin intención, que causan problemas de salud mental y física a los residentes. Son más comunes las caídas y los residentes que se caen al moverlos, así como las sobredosis accidentales, las infecciones e incluso el abuso económico.
Pensilvania tiene leyes estrictas que regulan el personal de los asilos de ancianos, y se multa a las instituciones que no mantienen un nivel mínimo de personal. Las instituciones se inspeccionan sin aviso, incluso de noche, y las inspecciones pueden durar varios días. Hay una lista completa de las leyes de Pensilvania que regulan los asilos de ancianos AQUÍ (en inglés).
En 1987, el gobierno federal aprobó la Ley de Reforma de los Asilos de Ancianos (en inglés). Entre varias regulaciones, la ley creó un estándar mínimo de personal suficiente que exige al menos un enfermero registrado ocho horas al día, siete días a la semana, y un enfermero con licencia en los turnos de la tarde y de la noche. La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio de 2010 (en inglés) creó un sistema de calificación de cinco estrellas en el que el nivel de personal es un factor, pero no intentó exigir cambios en el personal. En cambio, se enfocó en crear estándares de reporte para entender el complejo mundo de la propiedad de los asilos, que les había dificultado a los reguladores reunir datos y hacer responsables a los culpables.
Algunos estudios basados en datos de las propias instituciones sugieren que hasta el 90 por ciento tienen falta de personal, y que los mayores problemas ocurren los fines de semana. Los asilos rurales son los que más batallan, porque es difícil encontrar gente con la preparación necesaria y los costos laborales pueden hacer imposible que una institución se mantenga económicamente sana. Una causa importante de la falta de personal es el costo de contratar y retener cuidadores muy capacitados. Las instituciones con falta crónica de personal muchas veces son las que tienen violaciones, sanciones y demandas frecuentes. Intencional o no, la falta de personal causa muchos problemas a los residentes y los empleados, empeora un ambiente que ya es difícil y se ha relacionado directamente con el aumento de la negligencia, el abuso, el fraude y la muerte por negligencia.
Sección 3: Señales de abuso
El abuso puede ocurrir de muchas formas, y es importante entender las diferencias y cómo se puede identificar y prevenir.
Autodescuido
El Centro Nacional de Información Biotecnológica de los Institutos Nacionales de Salud (en inglés) describe el autodescuido como las situaciones en que un adulto en riesgo no puede tomar ni llevar a cabo decisiones sobre sus necesidades personales, su salud y su seguridad. El autodescuido puede ser una persona que se niega a tomar los medicamentos recetados, bañarse, comer y beber de forma adecuada, o que no puede distinguir entre situaciones seguras e inseguras. Los asilos de ancianos pueden ser responsables por no intervenir en situaciones de autodescuido, porque tienen el deber de cuidar que los residentes estén sanos y seguros. El autodescuido es uno de los tipos de abuso más comunes y probablemente se reporta muy poco.
Negligencia
La negligencia es un término amplio que se usa mucho en la ley de lesiones personales. Por lo general, la negligencia se determina con el criterio de que una persona razonable habría sabido, o debió saber, que una situación probablemente causaría una lesión. En los asilos de ancianos, las acciones negligentes pueden incluir ignorar la solicitud de ayuda de un residente, errores no intencionales con los medicamentos, no mover a los residentes que pasan mucho tiempo sin moverse, dejar caer a residentes que necesitan ayuda para pararse, sentarse o acostarse, y muchas otras fallas. La negligencia por lo general no es intencional.
En la mayoría de los casos de negligencia, se puede declarar negligentes al personal, al médico tratante y a la institución. La ley reconoce que los empleadores de las instituciones tienen el deber de asegurar que el personal esté bien capacitado y supervisado, y de evitar que el personal que muestra negligencia siga en su puesto. Los médicos tratantes que se equivocan en un diagnóstico o no detectan enfermedades cometen un acto de negligencia y pueden ser responsables.
Descuido y abuso
El abuso es el acto intencional de dañar a una persona, se dé cuenta o no de que le están haciendo daño. De forma parecida, el descuido es ignorar las señales de un problema, de forma intencional o no. El abuso y el descuido de personas mayores ocurren con frecuencia y de muchas formas en los asilos de ancianos. Los más graves involucran el uso de medicamentos antipsicóticos o sujeciones físicas, actos de violencia, el mal uso intencional de los medicamentos y actos de fraude. Ignorar las señales de desnutrición, deshidratación, cambios de ánimo o de comportamiento, y no mover a los residentes por periodos largos, son formas en que ocurre el descuido.
Un estudio encontró que el 24.3 por ciento de los residentes de asilos de ancianos sufrieron abuso en un asilo. Tanto el abuso como el descuido son más comunes en los asilos con falta de personal. Varios estudios han mostrado que el descuido y el abuso afectan negativamente a los residentes, y al menos un estudio encontró que los residentes descuidados y maltratados tienen un aumento del 300 por ciento en la mortalidad. En encuestas confidenciales al personal de asilos, el 50 por ciento admitió haber maltratado verbal o físicamente a un residente. El abuso entre residentes también es común: se calcula que el 22 por ciento de los residentes reporta abuso físico o sexual por parte de otro residente.
Las instituciones de cuidado especializado son responsables de prevenir el abuso, sin importar quién sea el abusador. Con demasiada frecuencia, el descuido y el abuso no se toman con la seriedad suficiente, lo que lleva a problemas peores, una mala calidad de vida y una muerte prematura. La ley de Pensilvania obliga a todos los empleados y administradores de las instituciones de cuidado especializado a reportar el abuso. Si usted o un ser querido sufrió abuso en un asilo de ancianos y el personal no lo reportó, debe contactar a un abogado de lesiones personales.
Abuso económico
El abuso económico de personas mayores es una forma común de abuso, y se calcula que el problema es enorme y que se reporta muy poco. La Ley de Servicios de Protección para Adultos Mayores de Pensilvania (en inglés) (OAPSA) es un conjunto de leyes que regula el cuidado de los residentes mayores y la administra el Departamento para Personas Mayores de Pensilvania, que calcula que por cada reporte de abuso económico hay 23 casos que no se reportan. El abuso económico ocurre cuando un cuidador se aprovecha de la capacidad disminuida o de la confianza mal puesta de los residentes y usa su dinero para beneficio propio. Puede ser algo como un cuidador al que le dan $50 para comprar el mandado, gasta $40 y se queda con el resto. También puede ser mucho más grave. Se ha declarado culpables de fraude económico contra personas mayores a cuidadores que presionaron a los residentes para cambiar sus testamentos, escrituras y otros documentos financieros a su favor, falsificaron cheques y usaron las tarjetas bancarias de los residentes para su beneficio, y obligaron a los residentes a vender sus propiedades para pagarles.
Los familiares son quienes más cometen abuso económico contra las personas mayores: en promedio, alrededor del 90% de todos los casos.
Muchas veces las señales de abuso pueden ser sutiles hasta que hay un problema grave. Algunas señales clave son moretones, rasguños y dolores musculares sin explicación, caídas inesperadas, huesos rotos, torceduras y otras lesiones sin explicación. Las úlceras por presión, las señales de desnutrición y deshidratación y el deterioro de la higiene personal son señales de un problema. Los cambios repentinos en las finanzas deben investigarse y reportarse lo antes posible.
Sección 4: El deber de cuidado
Los asilos de ancianos deben dar un nivel de cuidado que equilibre la independencia y la atención médica. Las instituciones y su personal deben dar alimentación e hidratación, una vivienda segura y prevenir enfermedades, lesiones y descuido. A esto se le conoce como deber de cuidado, y las cortes han reconocido que las instituciones y su personal no cumplen con su deber de cuidado cuando ocurren enfermedades y lesiones que se pudieron evitar y prevenir.
Preguntas que puede hacerles a los administradores sobre el cuidado:
- ¿Cómo previene su institución las úlceras por presión?
- ¿Cómo previene su institución las caídas?
- ¿Cómo evita su institución las infecciones?
- ¿Cómo trata su institución las enfermedades mentales?
- ¿Qué medidas toma la institución para prevenir el descuido, el abuso y el fraude?
Uno de los padecimientos más comunes que afectan a los residentes de asilos que se mueven poco son las úlceras por presión (en inglés), también llamadas escaras. Las escaras se pueden evitar por completo y son el resultado de que una persona pase demasiado tiempo sentada o acostada en la misma posición. No prevenirlas muchas veces lleva a otras enfermedades y puede llevar a la muerte. Las escaras muchas veces son una señal de descuido.
Los síntomas de las escaras muchas veces se pasan por alto y se reportan poco. En las primeras etapas, la persona puede sentir dolor, tener la piel roja y moretones, por lo general en los puntos de presión. Estos incluyen la cadera, los glúteos y el coxis, los hombros, la espalda, los tobillos y los pies, y otras extremidades. Las úlceras por presión incluso pueden aparecer en la cabeza y la cara cuando a una persona la dejan acostada en una misma posición muy seguido y por mucho tiempo.
Las escaras pueden ser difíciles de evitar en algunos residentes que están inmovilizados o que por razones médicas no pueden alternar la posición en que están sentados o acostados. Es fundamental que el personal de enfermería ponga mucha atención a los residentes que están en cama o en silla de ruedas, porque son el grupo de mayor riesgo. Una institución de enfermería especializada debe tener un plan que incluya capacitar al personal para prevenir las escaras.
En las etapas avanzadas, las escaras pueden causar piel abierta, furúnculos y úlceras. Las infecciones son comunes y pueden llevar a una sepsis, falla de órganos y la muerte. La mala alimentación y la deshidratación empeoran las escaras.
Un asilo de ancianos debe tener un plan de prevención de infecciones que detalle las expectativas y los controles para asegurar que el personal conozca bien cómo prevenir infecciones y tenga la costumbre de mover cada dos horas a los residentes que se mueven poco.
Las infecciones muchas veces se deben a condiciones insalubres. El personal del asilo es responsable de asegurar un lugar limpio y sanitario para vivir. No hacerlo es una forma de abuso y descuido. La higiene personal es esencial para prevenir infecciones, y los asilos con falta de personal muchas veces tienen problemas de infecciones por descuido y negligencia.
Caídas
Las caídas son la principal causa de muerte no relacionada con enfermedades entre los estadounidenses mayores de 65 años, con 30,000 muertes solo en 2016, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (en inglés) (CDC). Más de 300,000 estadounidenses mayores fueron hospitalizados en 2016 por una caída. Las caídas que causan fracturas son más comunes en los residentes mayores, sobre todo en las mujeres, que tienen más probabilidad de sufrir osteoporosis. Los CDC (en inglés) reportan que el 95 por ciento de las fracturas de cadera y rodilla en adultos mayores se deben a caídas.
En los adultos mayores, la forma de caminar inestable y la debilidad muscular son las causas más comunes de las caídas, y los residentes de asilos tienen más probabilidad de tener estas condiciones, lo que lleva a un gran número de caídas. Se calcula que entre el 50 y el 75 por ciento de los residentes se caen cada año.
Varios estudios han resaltado la importancia de capacitar al personal sobre cómo prevenir caídas, con muchos datos que respaldan tener una política o un plan en toda la institución para la prevención de caídas y la comunicación entre el personal de atención y los profesionales médicos. Vea más sobre las caídas en asilos de ancianos.
Salud mental
Uno de los factores más comunes en los casos de descuido, abuso y fraude contra residentes mayores es la capacidad mental disminuida. La capacidad puede estar un poco afectada, como cuando una persona es olvidadiza, o muy afectada, como cuando un residente no sabe quién es ni por qué está donde está. Estos residentes son el grupo más vulnerable al abuso y a que se aprovechen de ellos.
Es buena idea preguntarles a los administradores sobre los programas para tratar las enfermedades mentales y el deterioro de las funciones, como en la demencia. Según los expertos en salud mental, en una institución que atiende la demencia no debe haber más de cinco residentes por empleado. Esta proporción da un mínimo de atención y evita algunos de los problemas relacionados con la pérdida de las funciones cognitivas. En una encuesta de 2016, la Fundación Henry J. Kaiser (en inglés) encontró que el 45 por ciento de los residentes de asilos de todo el país tienen demencia. Otro 32 por ciento tenía un diagnóstico de enfermedad mental, incluidas la esquizofrenia y los trastornos del estado de ánimo.
Desde una iniciativa de 2012 para reducir el uso excesivo de medicamentos antipsicóticos en los asilos de ancianos, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (en inglés) (CMS) reportan que su uso bajó a un promedio del 15.7 por ciento de los residentes en todo el país. El promedio nacional era del 34.1 por ciento a fines de 2011. A veces se usan medicamentos antipsicóticos para sujetar químicamente a una persona. A algunos asilos se les ha acusado de abuso contra personas mayores por sedar a propósito a los residentes para no darles el cuidado adecuado. Pensilvania ocupó el lugar 27 del país en el porcentaje de residentes de asilos tratados con medicamentos antipsicóticos y quedó igual que el promedio nacional en la encuesta de los CMS.
Alimentación, hidratación y ejercicio
Como los residentes dependen del asilo para sus comidas y su alimentación, algunas buenas preguntas son:
- ¿Su institución tiene un menú variado?
- ¿Los residentes pueden comer cuando y donde quieran?
- ¿Cómo se organizan sus planes de comidas?
- ¿Atienden necesidades especiales de dieta?
- ¿Cómo se capacita al personal para tratar a los residentes que no quieren comer?
Las regulaciones estatales y federales exigen que todos los asilos den comidas nutricionalmente balanceadas y tengan un plan de comidas que maneje el personal de enfermería. Los residentes tienen derecho a comer lo que quieran, donde quieran y cuando quieran, excepto cuando negarse a comer o beber se convierte en un peligro para su salud.
Igual que las sujeciones físicas, la alimentación forzada ya es poco común en los asilos. Algunos residentes, sobre todo los que tienen deterioro de la memoria, pueden causarle problemas al personal al negarse a comer.
Hoy, la mayoría de los asilos tienen una política que anima a los asistentes de enfermería certificados que deben alimentar a los residentes a usar el método de mano a boca o de mano a mano en vez de una sonda de alimentación. El método de mano a boca es como alimentar a un niño, mientras que en el método de mano a mano el asistente sostiene el cubierto mientras el residente le sostiene la mano. Una investigación publicada en 2011 por el NCBI (en inglés) encontró que los residentes alimentados a la fuerza con sondas no tuvieron mejores resultados que los residentes alimentados de otras formas.
Se ha encontrado que la deshidratación es un problema muy extendido en los asilos de ancianos, y algunos estudios encontraron que casi el 100 por ciento de los residentes estaban deshidratados. Muchos padecimientos pueden deberse a la deshidratación, y esta condición empeora los síntomas de muchas enfermedades y hace más lenta la curación.
Las primeras señales de deshidratación incluyen una sed que no se quita, boca seca y piel pálida, y pueden avanzar a dificultad para respirar, debilidad y mareos, y pérdida del conocimiento. Se cree que la deshidratación ocurre con más facilidad en las personas mayores por los cambios en el cuerpo y por los medicamentos, y se ha relacionado con la alimentación por sonda y las infecciones.
La desnutrición y la deshidratación muchas veces son señales de descuido y abuso. El deber de cuidado exige que el personal del asilo se asegure de que los residentes coman bien y tomen suficientes líquidos.
El ejercicio regular es una parte importante del cuidado en un asilo. Muchos residentes corren el riesgo de que su salud empeore por la falta de ejercicio. La falta de estímulo mental se ha relacionado con la pérdida de memoria y la demencia. El nivel de personal del asilo influirá mucho en la constancia y la calidad del ejercicio físico y mental disponible. Muchas instituciones tienen un plan de ejercicio que detalla cómo piensa el personal dar estímulo físico y mental a los residentes.
Un deterioro rápido de la condición física o de la capacidad mental puede ser una señal de descuido y abuso y debe tomarse en serio.
Sección 5: Quién puede ayudar
No dude en buscar ayuda si sospecha que un familiar sufre abuso o descuido en un asilo de ancianos. Las señales más comunes de un posible abuso y descuido en un asilo de enfermería especializada son cambios en la higiene personal, el ánimo y la actividad, moretones y huesos rotos, caídas sin explicación, letargo por exceso de medicamentos, pérdida de peso, deshidratación y cambios de comportamiento. Los cambios repentinos en las finanzas pueden indicar que está ocurriendo abuso contra una persona mayor.
Medicare recomienda hablar con los supervisores, los trabajadores sociales, el director de enfermería y el médico tratante sobre la sospecha de abuso. Si la institución no ayuda a resolver las quejas, puede ser necesario contactar a las agencias del estado.
El Departamento para Personas Mayores de Pensilvania (en inglés) tiene una línea las 24 horas para reportar sospechas de abuso. Quienes llaman pueden quedar en el anonimato y están protegidos contra la discriminación, el acoso y los litigios civiles y penales. El número es 1-800-490-8505.
Los residentes y sus familiares pueden encontrar recursos a través de la Agencia Local para Personas Mayores (en inglés) (Area Agency on Aging).
Si usted o un ser querido sufre abuso en un asilo de ancianos, un abogado de lesiones personales puede asegurarse de que el abuso se detenga, de que se protejan sus derechos y de que los responsables respondan. Su familia no tiene que sufrir por un cuidado descuidado y abusivo en un asilo. Llame a Philly Injury Lawyer al (215) 391-1600 para una consulta gratis. Ganamos O Es Gratis.
La ley de Pensilvania en palabras sencillas
La ley federal les da a los residentes de asilos de ancianos derechos específicos a una atención segura y digna (en inglés), y las familias de Pensilvania pueden presentar reclamos por negligencia o mala práctica cuando se incumplen esos deberes.
En la mayoría de los casos de lesiones, tiene 2 años desde la fecha de la lesión (en inglés) para presentar una demanda, o desde la fecha de la muerte en un caso de muerte por negligencia.
Si sospecha de abuso, repórtelo de inmediato a la línea de servicios de protección del Departamento para Personas Mayores de Pensilvania (Department of Aging), cuyo número aparece más arriba en esta página.
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